Agosto 19, 2008...04:57

Gotitas cortas I

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Esta noche

viene el abrazo largo del beso nocturno.



Mi cabeza, que ha estado de corazón pesada en su médula fluvial
me ha dicho que la deje descansar.
He estado roto toda una vida, toda una luna…
y ahora que se ha cortado el momento, de forma lenta como la cámara de los huracanes que proyecta en todas las diferencias las hojas cortadas por el movimiento poderoso
de la voluntad exógena (es decir, que viene de afuera de nuestras almas).


Cae la noche y una mente cansada me pide que deposite dentro de tí, pequeño ordenador, mis pensamientos y angustias.

Me ha caído la regla, la tábula rasa de mis pensamientos y noches abandonadas.
Esos excesos, esos hybris generados por pensarnos semidioses y no querer ser responsables…

…y ahora conocer el momento exacto de partida es más duro.
Al igual que es más duro el saber cuál es mi voz y cuál la voz improvisada y cuál la voz heredada.


Rayos de gritos de duda…
¿quién soy? ¿a quién me debo? ¿cuál es mi futuro verdadero, no el planeado? ¿Si viajo, cuáles son las ventajas de hacerlo en este momento y no en el cual las nubes de los 25 se levanten sobre el cielo?
¿Quién maneja, en realidad, los hilos de mi percepción?

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