Gotitas de dudas…

¿Qué es la arrogancia?
Se siente como un cuchillo vestido de plata que no es sino aluminio de fiesta terminada…

se siente como la mano abierta sobre la voz de otros, tapándole la boca porque tú conoces mejor la voz para ellos…

se siente como salir a pescar y darte cuenta no solamente que ves los peces de otros colores,
sino que tu apetito por salmones tal vez ha nacido desde hoy… por, ¿salamandras?

Ay de mi que a veces se me olvida dejar a mi prójimo seguir con su parto y me empeño en olvidar el mío.

Ay de mi tenue clavija que late dentro de mi esófago, tensando lentamente hasta que me pide que le deje desenrollarse para convertirse en base rítmica, y soñar un nuevo sueño…

…¡y la arrogancia, sin hacerle caso!

Y sobre todo, esto:

ay de mí que se ha dejado convencer por una forma de atraer que está caduca, que está compleja y que esta tensa de tanto esperar mejoría y ver solamente timidez.

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Gotitas de tiempo

¿Y a tí, cómo te sienta el tiempo?

El tiempo es una hermosa línea para algunos, para otros una partícula.

El tiempo para mí corre en sentidos varios, como una estela en el mar que deja un grano de arena movido por el poder de la marea:

algún tiempo acumulado para congelar mi crecimiento,

algún tiempo congelado para acumular mi envejecimiento,

algún tiempo corriendo en las que las puertas se abren y cierran con cada decisión,

algún tiempo en el que la noche se manifiesta prontamente en el corazón,

y el tiempo sagrado en el que hay silencio, blanco y dulce,

como en el beso del jazz en la mañana.

¿Y para vos?

Hasta el fin del amor
Grafito y tinta negra sobre papel bond oficio
Marzo del 2007

Gotitas de cansancio: Quiebre de raíz.

Esta mañana,

salí a caminar por la playa.

Los guijarros me mordieron los pies como bienvenida para dulcemente encargarse de mi peso con laboriosidad,
mientras mi ojo aprendía a desnudar el átomo nacido de la playa radiante…

Y ahí la ví.
Esta botella vieja, añeja, gris y curtida con fisuras pendientes de estallar con la voz del menor vaivén.
Y esa botella arrojada al mar tuvo la suerte de tener inscrita con letra de mano muy joven y tinta industrial en su etiqueta lo que adiviné como una viejo fraseo mental o carta. De amor o despedida poco le importó a mi curiosidad, que la pescó con la punta de una rama de las que abundan en estos lares y que al acercarla, se rompió una parte de la etiqueta.

Sentí culpa. Había destruido un hermoso recuerdo de alguien… ¿o habría, acaso, sellado el destino y roto la confinación de una falacia? ¿Cómo saber el cómo de la conspiración del universo, si no tienes sino ínfimas cartas…?

Como supondrán, sólo había una forma de saberlo.

Y a continuación, reproduzco lo que la maltrecha letra -a pesar de la hermosa luz de la mañana- me permitió ver…

“….y concluyendo un poco,


si el amor fuera seguirte ciegamente, esperando a que me mires como un igual un día de estos,
esperando a que sueñes conmigo, me ames por lo que soy y no por mi plata,
en cortas,
en que pueda deshacer este deseo torpe sin ganas de crecer,
yo todavía te seguiría a través de todos los mares de plata que vos y yo inventamos para mentirnos sobre la realidad.


Pero estoy cansado, ex-deseo, ex-lujo, ex-calentura, ex-orgullo, ex-mimujer.

Estoy cansado de desear que mentirme y de desearte,
cuando ahora no me cabe duda
no solamente, de que no vales la pena para poder amarte,
sino que nunca seremos iguales:
tú seguirás hacia el vacío sin parar, destrúyendote todo el tiempo, destruyendo a tu alrededor sin parar,
jugando y viendo al mundo como tu sirviente y negándote no solamente a la diversión, sino al verdadero amor.

Te dejo desde hoy en un palacio de metal que tú construiste. Sorda eres al amor y a la querencia de otras personas y las ves por encima del hombro, no solamente como si te debieran, sino como si fueras perfectamente quien fuiste antes: una niña dolida en un mundo de violentos hombres.


Lo… lo lamentaré por un tiempo, quizás hasta el alba de esta noche. Sólo esta, porque los ángeles me buscaran mañana para navegar.


Y el mar de fuego abrasará mis manos y me llevará hacia el puerto de partida.”


El sueño me abrasó la piel, pues ya era de madrugada.

Y al despertar ví entre párpados como se alejaba ese hombre bien vestido con gaván y bufanda de invierno, rumbo a las letras de otro día más de brillantez y parsimonia.

¿Y mis verdades? ¿Quién me las cuida?

No es que los odie por lo que puedan sentir, pero sí los detesto por sus putos actos.

No es que me los pase por la galleta, pero, no los soporto.

Basura Uno

((Traducción:         Tú *hablas* de sacrificio...
               ¡el *supo* el significado de sacrificio!))

Me cansan esos colores verdes brillantes, me aburren las armas, me aburre la violencia oficial y justificada y las cortinas de humo para taparlas y que haya tanta desinformación sobre en realidad, qué pasó y qué dejó de pasar porque estamos atrapados por un verde mlitar hasta en nuestra hemoglobina.

Estoy muy cansado de la militarización que tenemos en el alma.

Aburrido de la juS.S.tificación a todos los problemas y de la necesidad de imponerse por la fuerza todo el tiempo.

Me tienen aburrido, mareado.

Se podrían redactar muchas palabras sobre la milicia.

Yo me conozco algunas de memoria. Injusta. Cruenta. Desbalanceada. Terratenientista. Elitista. Vengativa.

¿Pagar para poder moverme?
Es decir, carne de cañón por punta y punta, ¿verdad?
No hay forma en la cual se pueda sentir con calma el viento y la piel propia y las líneas de color del universo, porque eso ya entra a hacer parte de un maldito delito. La educación, que más que un derecho, es la forma en la que la sociedad nos desinteligentiza y nos ralentiza, es hija de su tiempo al igual que las acciones artísticas lo son del espíritu de guía de la época hacia las clases que componen el riñón e intestino y corazón de las industrias, las clases medias (Benjamin).

Siguiendo el análisis de Benjamin y de otros escritores (Bordieu y su habitus, Galeano y su análisis de la repartición de riqueza) es imprescindible que volvamos al inicio, a mirar cómo es que desde pequeños nos enseñan a los hombres a ser guerreros más que a ser sinceros, a ordenarnos de forma adecuada en paquetes cómodos de consumo.

¿A q’ no?

Reflexionemos.

El colombiano de *Bien* no es el colombiano que está BIEN.

Para poder romper eso es que debemos dominar lo que consumimos, sobre todo de parte de las noticias, que se dedican desde que amanecemos a entonar himnos marciales, y cualquiera que haya leído con detenimiento (y hasta con náusea) 1984, de Orson Wells se acordará de la forma como cada mañana el Gran Hermano, mediante el televisor que podía observar a sus súbditos… perdón, “ciudadanos”, les hablaba sobre las victorias sobre la Guerra que estaba allá, en esas zonas desconodidas; les hablaba sobre las victorias Acá, por parte de las milicias; les mostraba el rostro que necesitaren odiar para poder seguir, callados y sin parar, recibiendo órdenes de cuándo gritar de forma adecuada bajo qué putos parámetros adecuados y con qué voz perfecta.

Si pudiera hablar abiertamente sobre la Milicia, diría que se ve como ojos que todo el tiempo paranoicamente están mirándome y leyendo lo que hago par saber si debemos o no seguir adelante con nuestras vidas.
La pregunta surge: ¿cuánto tiempo más vamos a tardar los que no somos militares a aceptar los abusos de los que sí lo son? ¿Cuál es el freno? ¿Ir al gimnasio y usar anfetaminas? ¿Dedicarse a oír la música autorizada y los patrones autorizados de vida?
¿Cuál es la respuesta?
¿Cómo empieza la desmilitarización si no valoramos nuestra propia expresión en los espacios que tenemos?

Hay que ser muy caradura para hacerse la vista gruesa y reducirse a vivir ya que todos somos partes del mismo barco y estamos a punto de estallar tarde o temprano en este planeta y yo recomendaría que lo hicieramos de una forma productiva antes de hacerlo de una forma completamente destructiva,
como siempre nos han enseñado a hacerlo.
Hacer el amor y no la guerra incluye escribir sobre la propaganda y el efecto que este tiene… nos hablan de ‘ejércitos de estudiantes’, ‘ejércitos de armas de casas’, ‘ejércitos de campesinos’… no pueden hablar de otra forma… o tal vez saben en el fondo, al igual que todos los demás, al igual que todos los Otros Yos, que esto tiene tintes de competencia y supervivencia, y que solamente puede una forma salir viva caminando de todo este rollo. Y es de la mano, no sobre las calaveras de otros…

Como nosotros podemos hacerlo claramente, entonces, salen bromas específicas de estos procesos, como en… ¡LOOOOOOS MEXICAS!

No basta solamente con la protesta y el reclamo y el acumular el veneno. Hay que darle forma específica a todo este tema. Tenemos que vomitar a nuestros muertos antes de que ellos vuelvan por nosotros de formas que harían rabiar de envidia al más drogado Allan Poe.

Hay que volver al inicio.

¿Sintetizando?

No sé que tipo de libertades pueden darse
cuando en el nombre de la paz y el sueño de poco
el espacio de despertar de otros se vuelve eterno
y todos como un código serial, estamos desnudos frente al mareaje de la impunidad.