Gotitas de cansancio: Quiebre de raíz.

Esta mañana,

salí a caminar por la playa.

Los guijarros me mordieron los pies como bienvenida para dulcemente encargarse de mi peso con laboriosidad,
mientras mi ojo aprendía a desnudar el átomo nacido de la playa radiante…

Y ahí la ví.
Esta botella vieja, añeja, gris y curtida con fisuras pendientes de estallar con la voz del menor vaivén.
Y esa botella arrojada al mar tuvo la suerte de tener inscrita con letra de mano muy joven y tinta industrial en su etiqueta lo que adiviné como una viejo fraseo mental o carta. De amor o despedida poco le importó a mi curiosidad, que la pescó con la punta de una rama de las que abundan en estos lares y que al acercarla, se rompió una parte de la etiqueta.

Sentí culpa. Había destruido un hermoso recuerdo de alguien… ¿o habría, acaso, sellado el destino y roto la confinación de una falacia? ¿Cómo saber el cómo de la conspiración del universo, si no tienes sino ínfimas cartas…?

Como supondrán, sólo había una forma de saberlo.

Y a continuación, reproduzco lo que la maltrecha letra -a pesar de la hermosa luz de la mañana- me permitió ver…

“….y concluyendo un poco,


si el amor fuera seguirte ciegamente, esperando a que me mires como un igual un día de estos,
esperando a que sueñes conmigo, me ames por lo que soy y no por mi plata,
en cortas,
en que pueda deshacer este deseo torpe sin ganas de crecer,
yo todavía te seguiría a través de todos los mares de plata que vos y yo inventamos para mentirnos sobre la realidad.


Pero estoy cansado, ex-deseo, ex-lujo, ex-calentura, ex-orgullo, ex-mimujer.

Estoy cansado de desear que mentirme y de desearte,
cuando ahora no me cabe duda
no solamente, de que no vales la pena para poder amarte,
sino que nunca seremos iguales:
tú seguirás hacia el vacío sin parar, destrúyendote todo el tiempo, destruyendo a tu alrededor sin parar,
jugando y viendo al mundo como tu sirviente y negándote no solamente a la diversión, sino al verdadero amor.

Te dejo desde hoy en un palacio de metal que tú construiste. Sorda eres al amor y a la querencia de otras personas y las ves por encima del hombro, no solamente como si te debieran, sino como si fueras perfectamente quien fuiste antes: una niña dolida en un mundo de violentos hombres.


Lo… lo lamentaré por un tiempo, quizás hasta el alba de esta noche. Sólo esta, porque los ángeles me buscaran mañana para navegar.


Y el mar de fuego abrasará mis manos y me llevará hacia el puerto de partida.”


El sueño me abrasó la piel, pues ya era de madrugada.

Y al despertar ví entre párpados como se alejaba ese hombre bien vestido con gaván y bufanda de invierno, rumbo a las letras de otro día más de brillantez y parsimonia.

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3 comments

  1. ameliepoulain11 · junio 16, 2008

    Precioso relato, escribes muy bien. Tengo una duda! ¿la historia es veridica o es una una creación tuya?

    Saludos de Amelie Poulain.

  2. aguaynotas · junio 19, 2008

    hola amelie.

    mmm… es mía. mía. MÍA! MUAJAJAJA! *risa demente :P*

    sí, es de mi cosecha. lo que veas por acá no plagio. me gusta honesto con las letras.

    cordialmente,

    Felipe te saluda too.

  3. ameliepoulain11 · junio 23, 2008

    Me referia a que si es una historia real o si te la habias inventado tú, en ningún momento pensé que podria ser un plagio jejeje, de todos modos me resolviste la duda. Gracias

    Saludos de Amelie Poulain

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