Sanguinidad.

¿Cuánta muerte necesita una persona para comparecer ante su conciencia

y despertar los albores dormidos de los cantores pájaros de una verdadera mañana?

Ambición, sexo, tradición y mentiras,

todo bajo la manta roja de la confraternidad y el abuso mutuo.

Aléjame de ser mutua mentira de tu mente

y yo prometo ser constante apoyo para todo lo que caiga de acá al próximo milenio.

Abonarte y abandonarte a tu suerte,
exige mi mente.
Tu sueño es decadente, asfixiante, como una liana, permanente.
Mentes rotas de confusión y que con el brillo del metal y el semen se vuelven locas.

Hoy tengo claro que el amanecer está escondido entre el pliegue de mi ropa,

y las noches que habrán de venir entre las manos que acarician todas las cosas:
ángeles y retazos de mantas y cobijas,
paredes blancas y comidas para 40 personas con desperdicio por 30.

Es hora de abrir el zorzal y dejar que emerja cabalgando sobre la serpiente,

y es hora de que mi garganta como un fuego lascivo tu castidad infundada

lacere.

¿Me amas ahora?

¿O me esperarás para la maldición anual por mi vuelo en caída hacia el cielo

tradicional de cada Noche buena…?

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s