Gotitas de Hiel.

(((Este post no es apto para menores de 300 años. Por favor, no se lamenten después)))

Me irritan los dientes, quisiera escupirlos como dientes de drago y que escalaran las paredes del ladrillo.
Que volaran y en la caída generaran un surco. Que ese surco alimentara todas las puertas rotas y que emergieran por ellas los dioses antiguos hindis y egipcios con sus talones de gato y sus apéndices de escorpión,
para cabalgar sobre las cabezas rotas de los indeseable y romper para siempre la oscuridad que nos cerca.

No soy un ser de tempestades eternas ni me gusta más la venganza que al próximo vecino.
Quisiera, simplemente, poder volar, volar como los dragones con sus escamadas visiones y romper la médula espinal a todos los miserables gusanos que buscan comerse la tierra y sus habitantes. A aquellos que nos frustran el bailado y la caminada, a aquellas que propician y enceguecen la vida mediante la violencia contra sus propios hijos. A todos los que como trolls y orcos sin conciencia violan sin parar nuestra propia mente pero *alegamos* que nos lo merecíamos, porque somos los mejores en un algo inmaterializado sacrificado en pos de un sueño de opio vagamundo.

El aire me parpadea en disonancia y solo veo trozos rotos a mi alrededor.

¿Cuánta sangre más necesitas tú, tú y tú para darte cuenta de que está hecha del mismo material del concreto, que cada cosa que limpias es mejor para tu alma que miles de gramos de… de lo que sea?


El oleaje contenido por siglos activa en mí la necesidad de romper las maderas de tu buque y retomar con fuego lo que tanto has desperdiciado.
Quiera Dios tener piedad de tu cuerpo si permito a un solo archivo divino quedar con tu memoria después de lo que origines sobre esta tierra, fango por mente que camina entre los humanos.

Mi propio marasmo me inspira un relámpago atronado de pensamientos afilados buscando la yugular de mi próxima víctima, del próximo animalito jugando a estar vivo sin procesar lo que ha experimentado, armando una casa sin tomar en cuenta.  Prefiero perder la sangre y salir airoso de este palpitar, comer, fornicar sin cuentas sagradas y con sagradas alas elevarla, que estar pendiente de tus afirmaciones y tus marasmos entrelazados.


Y tú.
Oye como elevo al cielo mi última plegaria hacia tí: que yo también me quemaré con el granizo, por mi lengua bífida, mi rostro perdido y mis manos con zarpas no cortadas,
pero que no te quede duda,
tú también,
te habrás de ir conmigo.

http://www.youtube.com/watch?v=u4-aUiddpUo

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One comment

  1. J. · marzo 5, 2009

    ♪♪ No más, no más, de darle a ese gatillo
    ♪♪ no más, no más, paren de disparar…

    ♪♪ De donde tanta sangre fría?
    ♪♪ siempre tentados con el más allá…

    ¡Fuerte, fuerte!

    ¡Luz de calavera agitando el coco!

    Luz de calavera oriental (no de la extrema derecha, sino de la que orienta ;)), la que presenta, la que divulga y la que expone y vulnerabiliza los sentidos más ocultos, aunque todos parezcan taaan fuera de sí…

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