¿Independencia?

Hoy es un día de memorabilia en Colombia. Según el calendario gregoriano -inventado por los pontífices apostocatolicoromanos, el que se usaba para medir  los tiempos de tributos (pagos)-, hoy es un día de fiesta, dado que este día hace unos años el Reino de la Nueva Granada pasó a convertirse germinalmente en la República de Colombia debido a un incidente con un florero y un español. Hoy es un día en el cual hay desfiles, globos en el aire, conciertos multitudinarios, apologías de grandeza, políticos trabajando desde la tarde, banderas y vivas etílicas a una nación.

Pero mirando la realidad con toda la objetividad posible, siguiendo el rastro de los intelectuales que formaron parte activa de los inicios de la nación colombiana y analizando a quiénes sí y a quiénes no han querido escuchar o trabajar… no, lo siento, pero hoy no es el verdadero día de la independencia. ¿Y por qué digo esto? Lo digo por una razón sencilla: hemos dependido, toda la vida, de la aprobación de un padre autoritario (Estado militar) y una madre castradora (Iglesia Católica). Y uno no puede ser independiente si le permite todo al papá porque ‘padre es padre así sea un hijuep****’ y si uno se define como hombre con ‘soy buen hijo: maté a todos estos hombres pero le compré a mi mamá la casa que ella quería’.
No somos independientes porque no confiamos en nuestro trabajo y hablamos demasiado de las cosas malas, permisividad al piso con los abusos y las manipulaciones. Perdimos el poder de la palabra al delegarla a otros.

Hoy es un día de guerra en todo un rosario de días de guerra. ¿Pero, cómo es esto posible? Porque, si las personas se ponen a leer la historia de Colombia encontrarán que al momento de romper la lealtad con España e iniciar esa independencia, en estas tierras habían países y personalidades con diferencias abismales entre sí, que eran leales al centralismo en una capital mientras hubiera una potencia que les favoreciera tal postura: ayer fue España, hoy es U.S.A. Y cada departamento y región ha sido solamente fiel a su capital desde el inicio de los tiempos y los políticos solamente trabajan para mantener ese estado de consciencia muerto al no permitir construir carreteras, no permitir cuidar ríos, no permitir que hayan todo tipo de personas sino echarle la culpa siempre al extranjero, no permitir libertades de cultos para que el recurso dentro de la región muera siempre dentro de la región.

Este hecho es tan relevante, que hasta la revista más fanática de Uribe en Colombia lo reseña como raíz de nuestra independencia nacional.

Entonces, es por eso que no celebro el 20 de Julio. No lo haré nunca.
Sobre todo, no ahora que a modo de aniversario y para reforzar desesperdamente la fidelidad del caudillismo se aplique sicología de ‘soy amigo del mandril más asesino’, al poner 5 bases militares en Colombia con personal gringo que ve a esto como una mezcla entre México+Vietnam. El momento más paranoico en toda la historia de mi país está acá y ahora y como solo soy un hombre me siento palpitar de inquietud: ¿qué debo hacer?

No he nacido en un país independiente. He nacido en un país formado por la alianza política de 8 países pequeños, todos soberanitos, todos grandecitos, todos con voz de pescador exagerando siempre porque nunca han salido de su pueblo a conocer otros.
Esa *es* Colombia.

Y por ello mismo es que la única responsabilidad que siento como saludo a la patria es saludar las partes que no conozco y espero poder conocer sin el verde militar o refinadas por el blanco cocaína. Y a las personas que conozco que no salen en las grandes propagandas de los supermercados, los indígenas, todos esos niños valientes de los barrios pobres que son cada uno de tanta diversidad un país pequeño en sí mismos, los negros que huyeron de acá a USA para tener mejor trato y solo consiguieron mejor pago, las mujeres que se acostumbraron a feriarse y a resignarse reproductivamente, los que hicieron empresa al precio de sacrificarse como mujeres y sentir el peso del acoso mientras viven, las personas que les reconocen a profesores negros olvidados medio siglo de enseñanza, las artistas que con sus monólogos y obras sacan a la luz las perversiones aplicadas a niños y niñas, los periodistas que comprometen su pulso a ampliar la visión a los que no podemos viajar por dinero y por muerte segura a los sitios de recursos y empresas, los estudiantes que sin ser culpables terminan muertos en represiones policiales, las madres separadas que responden con valentía por la educación propia y la de sus hijos (aplica a todos los estratos económicos), y así…

en todos estos casos, sí les reconozco la palabra Patria.

Pero yo sé que para ellas y ellos, nunca hay un 20 de Julio.

Todos los días, es su día de independencia.

Anuncios

4 comments

  1. alejandra · julio 21, 2009

    Mientras más estudio historia, más me doy cuenta de que nuestra “independencia” es un mito. Que el proceso de establecimiento de una república fue un malentendido entre grupos muy interesados que afectó a otros grupos que no cabían en esos intereses.

  2. aguaynotas · julio 21, 2009

    Totalmente cierto.
    ¿Lo consideras digno de poner en enlace con tu blog?

    Y otra cosa: ¿considerarías adecuado rotar algo más de esa hermosa música africana, cuando puedas? 😛

    Bye!

  3. alejandra179 · julio 21, 2009

    para allá va….

    🙂

  4. Pingback: Hace tiempos: ¿Independencia grita… quién? « cerebro hiperactivo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s