Manijas…

Amarillo.
Es una piedra angular en la mitad del cielo sin estrellas. Filudo, rugoso, concreto después de décadas y décadas sin parar de pedir y rogar piedad. Anclado como un barco mohoso a la mitad del puerto, con las provisiones podridas después de tanto esperar la señal de partida.

 

Y ahora, ¿decirle adiós?

Aparentemente,
no sin una pelea,
no sin una duda,
no sin sangre.

 

Curioso, no lo tendría, no quisiera que pasara, de otra forma.

 

 

Al final del día, es solo la sangre, lo que conozco bien.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s