Fragmentos de un discurso amoroso: Plutón.

Vas a perdonarme.
El atrevimiento, el dolor, el sin sabor, la rabia que mal llaman ‘coraje’.
Vas a tomarme de las manos y me vas a besar la frente y a pedir disculpas, yo lo sé.

Apenas recupere estas plumas de amor peregrino desparramadas por el suelo, vas a hacer lo que miles de sombras de pelvis anchas prometieron conmigo: volver para pedirme disculpas por lo que ya es.

La palabra fue es demasiado amplia como para permitir que le nazca adentro flor alguna.

*_______*________*

Dormí y dentro de mi beso habían espacios que estaban rotos. Soñé con miles de seres, vivos y no vivos, que se retorcían por amor a sí mismos alrededor y dentro de mí… y ví como una brizna de origen rojolunar me recorría y me mostraba las cicatrices como millones de puntitos y pixeles, como si fueran partículas de palabras puestas a secar sobre el amor desahuciado que ahora ocupaba el olvido al ser expulsadas, como costras secas, de mi cabeza.
Desperté y en mi coronilla yacían dos pájaros.
Uno cantaba que el tiempo de ocupar el sillón de abandonado había pasado, que había que venderse hacia otra cosa totalmente diferente. El otro, el otro te lo quedo debiendo en descripción y variaciones. Todavía se niega a que lo abrace completamente.

*_______*________*

Si temo la normalidad, la normalidad me rodea y me intenta engolfar. Si temo la mediocridad, la mediocridad me hace nadar en ella. Si soy incapaz de ver lo que sobra de mi cabeza cuando dejo de parpadear para verme contigo, estoy en problemas y en lo que no es cierto.
Empujo con mis manos canicas que juro que son de cristal pero son esferitas de óxido de minerales de planetas extraños en lenguas extrañas, así paso mis días, muevo mis manos para que sean de cristal pero puedo sentir a veces cómo van retrocediendo, retrocediendo, retrocediendo mis articulaciones.
Lucho contra la vejez como medalla por haber sobrevivido. Chistosa la vida, que te condena a la inversión de valores para la supervivencia… perdés frescura si te lo permites, existe todo un aparato para que te sientas feliz por ser cada vez más vegetal, mientras en estos años solamente deberías regocijarte en que conoces las llaves para cada vez ser más vital.
Lo triste es que eso solo lo puedes celebrar tú.

*_______*________*

Tal vez no entiendas que desde el canto de mi mano se desprende un aroma enorme de compasión. La razón por la que quiero hacer todo esto, la razón por la cual quiero que oigan, es porque quiero que yo pueda oír el murmullo del mar y el pulso de una montaña sin tener que estar rodeado de las reglas tontas del hombre. ¿Qué estoy dispuesto a sacrificar? ¿Qué quiero sacrificar? ¿Si sigo este camino, voy a poder mirar atrás en diez meses y decirme a mí mismo que sí, apruebo la contracción y el estiramiento, el dolor se volvió dulce victoria y valió la pena?
Me siento como una pira sentimental que flota en todas las direcciones girando en caída de celestina con estrellas que no se pueden degustar bajo un marco en el cual la dirección de la historia tomó un curso y yo, errores o no, tomé otro; ahora somos colores y sabores diferentes, ahora lucho por integrar ese cuarzo roto luego de moler las culpas como polvo de nuevas creaciones, nuevas pinturas, estoy sobre todo buscando con ansiedad cómo cantar la lengua franca de las nuevas emociones que me regalaste al perdonar mi cuerpo sobre tu mesa de quirófano, madre.
Yo siento que el mundo me quedó debiendo tiempo y me quedó debiendo matriz. Que por más que lo intenté, no cupe, no ocupé el espacio que podía ocupar por pura negligencia y ahora tengo como una combinación de luces electrónicas sobre mi cara, como una LED, tengo una imagen espectral en la cual veo cómo parpadea y se desvanece un sueño de vida, mientras se disuelve la posibilidad de vida y quedo lanza en mano, cazando la comida de otra vida, abriendo sus opciones.
Algunas personas desean haber nacido antes para ser lo que realmente son. Yo hubiera deseado haber nacido 10 años después, para haberme evitado todas las desgracias y dolores que curten el sentir afinidad natural por hematocritos en clave 8Bit, dejando de sentir esta culpa tan necia, tan infantil, por gozarme el presente en lugar de vivir de las fiestas pasadas como un mediocre.

*_______*________*

Después de un tiempo te repites, pero no por fuerza del destino solamente, sino por opción. Entonces quieres un cambio de vida. Quieres un cambio de fortaleza. Quieres modificación pero hay agarrotamiento. Agarrarse de las últimas ramitas de lo que te rezó tu madre y te amplió tu padre como modos de actuar y desear porque se ajusten a tus experiencias.
Saltar de negación en negaciones, mientras el agua nos lleva a todos hacia un mejor lugar, un mejor mundo, un espacio en el cual perdemos la debilidad de las promesas.
Viento, juego, fuerza y salsa. Abandonar lo cíclico y desesperadamente evitar el borde de tus labios, que son la promesa en el recuerdo de un mañana mejor juntos, encarando el mundo como dos locos de plenitudes, sintiendo que yo fallé a la mitad de mi acuerdo de posenamorado -como cuando comía demasiada azúcar sabiendo que me iba a dar caries pero de alguna u otra forma quería la sensación del poder actuar sobre mi cuerpo sin que lo restringiera nada sobre este planeta-.

Agito frente a tí como un pañuelo el espacio breve en el que se transmutan mis pensamientos. Qué decirte. Qué hacer contigo, con tu sueño y con el mío, con el alcohol rebosado de los que comen a deshoras -forma de matarse lenta es esa-, con jurar que se avanza y ya lo ves, hallarse amarrado sin razón a esta vieja roca, perdido entre lo que quiero hacer y lo que me toca.
Humillado en la comprobación de que no hice nada y que tengo que empezar desde abajo. Siempre, desde abajo.
¿Será que la dificultad es para mi encarnación más que un estado, una posición sexual? Ya me lo voy preguntando…

*_______*________*

Arrojo cartas desde la sinrazón del abismo. Sentado, no veo cielo, no siento tierra, soy un mimo nadando entre la oscuridad de su realidad virtual y los fogonazos de una vida alterna, en la que el éxito y el status social se alcanzaron a pesar de sí mismos y de todos los demás. Entonces fuego, Luna, mesa pintada y hojas rojas. Entonces paz, huída, liberación y promesas alzadas a las patadas, un bebé en mis manos dos segundos antes de ser lanzado por un séptimo piso de un hospital a una avenida rota. Entonces martillear suavemente las teclas y las mentes reconocerlas como perdidas.

Necesito, es claro, algo: necesito un amor que me brinde la dirección al desenfoque de fuerza que ahora me recorre con la excusa de llamarse ‘mi propia vida’.

Desconfío naturalmente de las personas que se justifican diciendo que no hay nada allá afuera para ellos en el mundo. Es más cómodo vivir dentro de la casa, es más cómodo no cambiar de estado, es más cómodo expulsar a las personas que te rodean que realmente desintelectualizar la vida y desafiar los arcanos. Yo ya no quiero salvarles, no quiero salvar al mundo, tan solo quiero salvar mi pobre y vapuleada alma de nigromante… ¿en serio te parece, a estas alturas del juego, tan extraño?

Creo que no. Creo que no estoy dispuesto a sacrificar más por los demás, a entregar más, en pos de una recompensa y una piedad que no van a llegar jamás. Te lo digo de frente: beso hoy por hoy cada palabra como si fuera un espada corta con la que he de desafiar a un conquistador, y no me interesa lo que otros esperen del viento en contra, querido hermano. Porque después de tanto horadar en el alma, estoy luchando por mi supervivencia y mientras me convierto en el mejor cazador y recolector de oportunidades que pueda ser, no me voy a dar el lujo de perderme por la promesa vana de una mano abierta.
Y me cansé de hacer elipsis, de juzgarme como indigno de libertad de pensamiento y adolescente por seguir lo que realmente quiero y debo. Ahora veo cómo estaba de herido y de ciego, ahora quiero dejar de repetirme todos los días, para contener un rojo de vampiro y francotirador muerto, las palabras ‘necesario’-‘ciclo’-‘normal’-‘propósito’. No quiero bañarme en la fuente de una hipocresía que intenta darle mayor trascendencia a algo que no es tal… y me veo en el espejo de obsidiana y me corto de forma ritual una a una las siete capas de la piel, amando como se deshilachan las fibras de maíz alrededor de lo que realmente se generó en mi interior en el tiempo en el que me exilié de este mundo. El hecho concreto es que lo que tememos es nuestra mutación, es en lo que nos convertimos. Y ahora no tengo más puente hacia el infinito que caminar sobre esa falla para trascender.
Pero iré a dormir esta noche sabiendo que cada fragmento, cada lienzo roto que llamo piel se destruirá. Porque no podía dar lo que no tenía adentro. Y ahora que lo tengo, solo puedo reforzarme este hecho: nadie más va a correr por mí la maratón del Averno a los labios de Adonis. Nadie más va a tallar un torso de mármol y a lamer el jadeo del aire después de soltar entre mar-sudor-lágrimas el placer y dolor que ello conlleve.

Nadie tiene derecho a decirme qué vivir o cómo desde el ojo del hombre, si los caminos se desviaron y mi especialidad abarca los mundos prohibidos al ojo del hombre común. Y ello, será realidad o será potencia, pero jamás será invisibilizado.

Nunca más.

 
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s