Seis Cosas Que Anclé un Lunes

Y encontré estas seis cosas que quisiera alguien me hubiera dicho hace mucho tiempo.

6. Cuando empieces a buscar tu propia voz, vas a encontrar que lo más difícil no es la técnica sino los sentimientos nadando como ballenas en las cuerdas vocales y en los tendones de las manos.

5. No hay honor más grande en un hombre que sensibilizarse, ni nada que más le ataque el mundo entero, ni nada que que cambie tanto El Juego.

4. “Sea Varón” es la forma más clásica de entregar la voluntad, cuerpo y mente a lecturas y videos de 3″30′ que no hacen nada excepto decirte verdades sin raíces ni contexto.

3. Si la experiencia propia no se siente universal no culpes a tu trabajo mediocre o tu madre mediocre, ¡identifica a la mediocridad que arrienda parte de tu mente! Todos tendemos a legalizar nuestra historia personal para no sacar a ese inquilino…

2. Las mujeres que más se esfuerzan por la apariencia exterior también pueden ser dueñas de un corazón que pare galaxias. Pero la web ha generado caníbales de autoestima.
Ojo con ellas.

1. Soy parte de una franja poblacional que tiene el poder para cambiar el mundo y a veces tengo tanta sed de contacto con el núcleo… que está bueno quitarme esta culpa, quiero que se asomen un poco a esta vergüenza, hombres de pocas ventanas. #AlcolyrikozDixit

Y un BONUS TRACK:
Uno necesita vivir sólo por muchos años, para dejar de añorar al Uno que vivía en esa memoria de casa. En estos tiempos líquidos Let My people Go se vuelve Mantram.

La campana de cristal

Esos ojos vacilantes, esa pupila penetrante, la lengua saturnina y la sensación de estar y beber un rock que decía que estaba un tiempo lejos de casa, 24-7, por donde pasaba.
Cuando estaba en la fiesta lo había percibido en su rostro.
Así que iría a la siguiente mañana a su casa.

Cedió la madera de entrada como cede una excusa a un beso de despedida.

La carta era muy limpia. Y el sonido del ventilador del computador era muy claro.
Los vidrios estallaban preciosos con su luz reflejada por todo el cuarto, de forma concéntrica, todos por el suelo derramados, mientras la calle abajo se empezaba a mover por algo que había pasado por ellos. Hematitas y piedras filosofales sin cristalizar hacían lagunas por todo el cuarto.

Al fondo del impacto, en una hoja de papel algo simple abandonada en el suelo:

“Sé qué vas a decir.
Prejuicio-cerrado-abierto-encontrado-lucrado-irresponsable-víctima-premeditado.
Pero intenta tú vivir con el amar a alguien y tener que verla destrozarse porque no puede tocar físicamente el mundo, por saber su sangre contaminada, por sentirse pie y cadalzo, habiendo sacado en tajadas de cuarzo su corazón para poder llegar a hacer algún tanto.
Mi amor con la ironía no va más.

Cierra el grifo del agua en el que dejé lavando los sacos de algodón, te lo pido como sencillo favor.

Me marcho.”

Cazadores de Zombies: nuevas propuestas de arte (i)

Empecemos por lo básico.

Si extracto mis pensamientos, esto es lo que quiero decir:
Quiero proponer una nueva fuente de inspiración, un nuevo manifiesto, un nuevo propósito para nuestras acciones. Quiero que pasemos del cassette al chip al cyborg al cristal. Quiero que tengamos la frecuencia adecuada para generar buena onda. Quiero que hagamos un detox e integremos a la cazadora de testosterona y al recolector de anfetaminas que llevamos adentro.
Quiero ver que esto pasa en mi tiempo de vida y aportar a ello. Quiero suicidarme y que mis recursos sean para alguien más útiles… estoy pensando, naturalmente, en el suelo.

Para personas como yo (ver: INÚTILES), el problema está radicando no en el futuro sino en el presente. Y me explico: muchas personas están pidiendo todo el tiempo que les muestren el futuro con la novedad implícita, o están diciendo que a medida que van pasando los años -y no hay reciclaje- es naturaleza de uno el buscar lo común, lo que lo sustenta con el otro, aceptar la mente genérica de forma pasiva. Y entonces por ello es que estamos teniendo este retrogradismo masivo que está devorando todo.
Aunque…
si se mira detenidamente, eso no tiene sentido.  ¿Por qué deberíamos retroceder en lo que hemos logrado de comunidad? ¿Es más, cómo pretendemos, digamos, empezar de nuevo, si tenemos completamente sucia la mente y el cuarto?

Mi problema tan grande con el arte actual es que está saliendo de una fase de negación de forma intermitente y no tiene los cojones de hacerlo con más ritmo y con más desinhibición. Muchas personas no comprenden que lo que vivimos durante 20 años o más no fue libertad, sino una orgía de consumismo… y ahora que llega la factura, hay personas demasiado viejas llendo al mismo sitio y cercenando su propia vitalidad mientras un bar tender o CEO previo a la internet y la medicina vibracional se ríe contando billetes. Y esto es lo que nos está afectando de forma conjunta en esta opereta humana.
Cuando una persona es obligada a quedar paralizada en un solo sitio mientras la vida de los demás “progresa”, “cambia”, “muta”, ocurre algo divertido. No solamente surgen las preguntas para validarse o entender la parálisis -autoimpuesta o generada desde afuera-, también surgen rutas de acción que otras personas que están en su “ascenso social/movilidad social” no ven con tanta claridad. Por ejemplo, ves a mujeres casándose o reproduciéndose por físico miedo a la soledad que trae la feminidad como verbo en primera persona. Ves a hombres creando hogares porque “ya es hora de sentar cabeza” sin haberse adueñado de su realidad emocional. Ves al nihilista juuurándose que tiene la vitalidad para ser valiente como hace 15 años se podía ser. El último, tal vez más cercano de lo que piensa de pasar al otro lado de la barrera ; ahora, no afirmo que sea posible ser adolescente por siempre con esto, aclaro. Mi ruta de pensamiento es diferente, quiero es plantear algo muy sencillo: es innegable que las personas nacidas entre 1980 y 1995 somos, en este momento de la historia, la mayor cantidad de personas de la misma edad en todo el planeta, somos el corazón de cristalizaciones de un planeta entero. Y el problema con la propuesta de vida de consumo y ascenso social que se espera el arte avale (de cierta forma) es que muchos de nosotros no vamos a poder realizarla de la manera que se espera pero se nos exige que los realicemos, so pena de que se caiga el futuro.
¿Futuro?
Estamos distópicos, con saltos tecnológicos cada 8 años que superan nuestra emocionalidad y entrenamiento intelectual por al menos 20 años de distancia: la causa principal de la sensación de vejez en personas de 20-30 años no solo es el uso de la tecnología sino la total diferencia de códigos que hacen obsoletos cualquier tipo de comunicación y apropiación en relación con nuevas generaciones. Entonces el problema acá con la plástica que se genera en esos casos es que siempre parece que fuera algo completamente paralizado, por más luces LED o instalaciones que se realicen. Pienso, sinceramente, que no está pasando nada más liberador en el mundo que las personas que trabajan con la elaboración de gráfica y acciones sociales más que el grueso del arte académico; y también, que esas mismas personas se deben a sí mismas la tranquilidad de elaborar un mundo interno fuerte para que la exigencia esquizofrénica de pureza y coherencia según los parámetros de marketing que el Estilo de Vida de un romántico, posmoderno o bohemio pinten no les destruya el proceso factural. Por eso es que decidí escribir esto, que lo dividiré en 4 partes para darle un marco a lo que veo está pasando.

La vida tiene ciertas reglas compositivas que ayudan a adueñarse mejor de su flujo. Son patrones que son útiles y deben aplicarse y descubrirse 1:1 más allá de la sabiduría popular y el boca a boca.
Uno es “si entras en un nuevo nivel, prepárate para un nuevo demonio”. Y otro patrón es “el árbol más alto es el que ha podido ser semilla en soledad, con raíces más profundas, y la sumatoria de nutrientes y atmósferas adecuada”.
Cuando entiendes esto y empiezas a aplicarlo ves cómo la desesperación de muchas personas por hacer un arte que sientan sustentado pasa por tres etapas: primero, buscas lo que te retorne a las raíces culturales que tienes (criollismo); segundo, buscar el activismo que le dé un barniz de moralidad a la fuerza que has encontrado (artivismo trasnochado); tercero, te centras en las raíces del esoterismo para justificar la necesidad de trascender el imaginario masivo público (arte esoterizado).
Y lo interesante es que tal vez, el arte sí tenga que pasar por esas tres etapas para que, adueñado del componente emocional de cada una de ellas, pueda desarrollar lo que en su presente necesita expresar, percibir, erotizar, eliminar, reciclar. Una cuarta etapa en la cual el acercamiento a la vida es tajantemente frío en apariencia, pero la calidez de la diversidad humana te forza no a ser forja, sino enlace. Con lo cual llegamos a algo diferente… pues de tanta imagen de cuerpo y reflexión de cuerpo, en realidad estamos evadiendo las emociones en nuestro cuerpo, y ojo, que esto no tiene que ver con abdominales lisos y culos sin estrías. De nada sirve hacer ejercicio si la misma raíz de ser sensual ha sido rota y no ha sido reparada. De nada sirve la épica sino hay destino.
Hay que ser enlace, como, molecular. No forja. Menos metal, más cuarzo. ¿Ven las diferencias?

Voy a seguir investigando lo que estoy pensando del tema acá, desde este filo de abismo en el que me encuentro. Sí, yo pienso un poco como virgen suicida, porque he tenido que parapetrarme para comprimir los últimos 6 años en un cuerpo de saber concreto.
Esa es mi flecha, arcabuz y látigo.
Y allá afuera en la calle estoy viendo pasar a la gente no arrastrando los pies, pero sí el alma.

Como en el voodoo y sus zombies.