LA CACERÍA Y ROPA AZUL O ROSA O AZUL O… (OCTAVA PARTE)

Soy el espacio entre el amor que espera y la reproducción
que fuerza a un crédito Codensa.
No es que “no fuera algo”. No lo mostré nene. No lo mostré mamá…
¿qué, pensabas que ver como embalsamaste tu hormona no sumaba?

Yo no tenía paz hasta que empecé a dejar ser muy puta mi emoción y gritar como bebé cuando prueba dulces.
¿Tu piñón? Ñam, vianda pa’ mí es.

Odio. A esas. Reuniones. De whisky y Arturo Calle. Oliendo a falda castrada.
Y falocentrismo endosable.

Ex… hey, me descarrilaste. Compartí lo bello porque tú tienes doble filo y doble conector como yo: ya te ví la boca sin ropa, no aparentes…
Talento y fotos fáciles y ¡tómala!, que no tenemos amantes sino gente queriendo ser reporteros en nuestras almas y casas.
Vivir siendo la notificación de facebook de los miedos plegados a la almohada… mira…
¡yo camino con ira por tener que recortar mis caderas
porque temo más carcajadas! ¡No soy un museo!

Tengo un amor tostado al borde de la soledad porque no puedo decir cómo, no puedo estar con el que amo, el beat no me explayó profundamente, ¿a ver si captamos?

Perla, rojo, tambor. Te ves increíble uniendo fuerzas sobre el número automático de este junkie del pop que escribe.
Pixel, cuero, íntimos. Te ves alucinógena sonriendo al borde de un cielo interno pero no te amanece si dejas la luz prendida del celular.
¿Cuál de ustedes me dejará besar salientes en rostros guerreros sin formatearme, hacer malabar con mi pulso?
¿Sin preguntas clichesudas sobre estar en 1080 HD definido?
¿Sale caro eso chicas..? Ya es por dinero.
Dinero que siempre quise.
Y ahora visto no la quincena sino el ángulo con el cual me llega…

El dinero qué sentido tiene cuando el intercambio de huesitos devalúa el plantarse. Nueva York, Tokyo, Cleveland, Boston, Brasilia: me arde el cuerpo de cambio.
Estoy por fin dejando lo digital pero ahora estoy arrugado,
¿vendrás?
Estoy creciendo. Estoy siendo programado por pantallas y tengo 8 y 15 y 22 años, ellas me aman y no me juzgan qué tanto soy hombre o no para estar a su lado. Como querías, rockero y calle neopunkera, así niegues al reír.

Hice esto porque soy de cerrar las puntadas del amor, juntarlas para ver, por una fracción, la evolución de la vista a la plaza.
Tu espacio, mi celular, la alineación de los sueños de irnos…
yo estoy acá así, algo contraído,
sentado sobre El-Trono-Que-Fué-Varón,
esos supuestos que hay sobre lo que
es normal o no para ser más que un niño.

 

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