Exorcismo de esférico, bandera y reflectores

Me pregunto eso: ¿qué hace uno con ellas?
Y entonces, ¿uno qué hace con todas estas emociones?

Durante muchos años no había comprendido de qué se trataba una pasión sobre el fútbol. El juego, el sudor, el ver a hombres corriendo y siendo cazadores, todos estos pensamientos y emociones colectivas son intoxicantes y demasiado poderosas de una forma que no había dimensionado. También, comprendo hoy por qué las personas se pueden matar por ello, por qué pueden repetirse a sí mismos hasta el infinito que es lo único que importa, o por qué su sexualidad queda atada al trabajo de algunas personas con una pelota.
Porque es una cacería colectiva.
Eso es lo que destaco de este deporte: es una cacería colectiva.
Pero esa cacería colectiva tiene unas reglas muy escritas, muy delgadas pero muy resistentes.

En el caso de Colombia la sensación que me da es de una ira escondida. Sintieron ira muchas personas de que un país que elige a un tipo que es capaz de representarlas frente al mundo como un enano patético sea capaz de demostrar una clase y una elegancia de juego que no tienen los demás países, eliminando de un solo plumazo ese esfuerzo directo de presentarnos como enanos. Y además, que siendo mestizos, y siendo el rostro perfecto de la hipocresía con la que se mueve el sistema financiero global -‘te señalo porque produces droga mientras la estoy inhalando en este mismo momento’-, demuestren con alegría y con mucha humildad la capacidad de llegar más arriba de muchas selecciones que, por una herencia “histórica”, se ven como los Righteous Rulers. Si lo miramos de cerca, no existe tal cosa: lo que existe es un cuerpo mental creado a partir de la insistencia de que una raza -blanca- es superior a todas las otras razas juntas, cuando en realidad esa raza ha sido portadora de más desgracias que todas las demás juntas. Y podría pasar por acá por el “White Man’s Burden” de Rudyard Kipling, o por los desaciertos de Benjamin Franklin sobre el tema de la esclavitud, pero no quiero que esto se diluya en conceptualizaciones.
Los hechos fríos, son fríos como las personas que están completamente cerradas a un hecho: esta Copa FIFA fue la Copa América. Los hechos calientes, es que se intentó por todos los medios posibles de insultar y pordebajear a un equipo de deportistas por las condiciones sociales de su país, condiciones que hasta sus mismos narradores nacionales decían (“los negros son más atléticos, los ingleses son más puntuales en sus pases, los alemanes son precisos como unas máquinas”) sin darse cuenta del autoexotismo que ello implica. Frío y caliente, ambos colores mezclados se estrellaron contra una realidad absoluta y fue un juego imparable, limpio y que traía alegría. Porque había una característica que le impresionó al mundo y fue la felicidad genuina, ¡algo que no ven en este deporte, no con este nivel de calidez, no con este nivel de dulzura!

La sicología de Colombia siempre la veo como algo que tiene tapas, armaduras, colores, que no se han manejado adecuadamente. Y mira tú por donde, se ha demostrado por partida doble que puede relacionarse bien con el sur del continente (Argentina y Jorge Pékerman) y el Caribe Isleño (Jose Luis Pinto y Costa Rica) y florecer. Entonces el tema es más como, tal vez hemos crecido más allá de lo que pensamos, pero seguimos usando la misma ropa vieja de antes. Entonces tal vez uno de los puntos de todo esto es, estamos desarrollándonos y entrando en nuestra adolescencia y primeros veintes emocionales y tenemos la posibilidad de experimentar desde lo positivo y lo proactivo cómo abrazarnos a la tierra, al mundo. Entonces tal vez no somos hoy por hoy “Cien Años de Soledad”, tal vez hoy por hoy estamos esperando a que alguien escriba sobre toda esa vida que donde se instala, florece y da frutos que causan embriaguez entera.
Mi sensación con todo esto es que hemos roto un hechizo que nos tenía encadenado y eso, para la arrogancia europea, es algo imperdonable, inadmisible, ¡cómo van a ganar!, ¡cómo van a demostrar que somos mejores que nosotros!, ¡nosotros les dimos la lengua, la elegancia, la sobriedad, el conocimiento!, ¡nosotros debemos dejarles bien claro que somos los dueños de sus destinos!

Hoy en las calles de mi país hay gente con molestia y decaimiento, gente que está usando su programa mental de “a nosotros siempre nos roban, desde siempre nos roban, estamos jodidos, deje así” y no se dan cuenta de su raíz emocional. Otros, se preguntarán abiertamente si será la hora de hacer un escaneo por el continente y traer a muchísimos Pékermans para que puedan ayudarnos con un trabajo técnico sobrio, mental y emocionalmente flexible, para que hayan miles de primaveras. Otros no piensan tanto esto y se autojustifican a sí mismos el que, sicológicamente, hayan quedado por fuera cuando el mundo entero ya le vió la cara a una de las mafias emocionales más grandes del mundo después del Vaticano y digan “#MientoComoLaFIFA” para expresar que comprenden realmente que lo que se movió fue político, no ético, no fue grandioso. Y también en las calles hay un sabor nuevo: hay una alegría sobria, un conocimiento dentro de los huesos y los tendones impaciente y sensual, erotizante (porque puede infundir vida nueva)… es el sabor de saberse MataGigantes no en potencia, sino en presencia.

Una vez una persona escribió algo sobre “la Venganza de América”. De cómo, algún día, llegaría el momento en el cual LatinoAmérica entera devolvería la agresión que el mundo le entregó y con creces.
No sé si eso sea lo más sano. Apuesto fuertemente porque no lo es.
Pero esto sí puedo afirmar: el clima de retribución y cosecha ya llegó; U.S.A. está empezando a sentir cómo su imaginación del Sueño Americano causado solo por gente blanca/para gente blanca/de gente blanca/usando gente de otras razas para divertirse la va a llevar -inexorablemente- a una guerra civil como la de la guerra de abolición de la esclavitud (sic); los países europeos empezaron a entender que si realmente sacan a todos sus inmigrantes de sus países, no pueden soportarse como naciones; los mismos latinoamericanos están buscando consolidarse como grupos unidos a pesar de sus élites, a pesar de sus propias diferencias etnográficas y demográficas, a pesar de sí mismos habitando los terrones de montaña y río por los cuales pasan sus pies. Por lo tanto, cada apuesta que se haga de integración necesita tomar esto en cuenta para quedar avanzada en el futuro próximo y colaborar al sostenimiento del mundo humano, porque no existe el clima mental para sostener lo contrario, y una vez esté terminado el proceso de vida del sueño de la blanca Europa como única forma de vida, creo firmemente que el continente americano nos guiará de una forma que jamás hemos soñado con los desafíos y los estragos de una mente que está vampírica, con esa cacería rancia que ha desplegado el racismo caucásico sobre el planeta.

Creo que somos parte de un continente que sí puede verse más como hermanos con el resto del mundo que otros. Y que no necesitamos 10 o 20 años para que esos cambios sean ciertos, sino saber utilizar lo que tenemos ahora, entre nuestras manos.
Antes de que la censura informativa y de capacitación nos ciegue. Y antes de que el autoexotismo nos haga caníbales para nuestros propios proyectos de vida.

Y por eso soy grato de que haya pasado esta Copa FIFA Brasil 2014, porque los ojos que ha abierto en su impacto emocional, no creo que se vuelvan a cerrar jamás.

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Penicilina televisiva.

¿Cuál es la clave de las novelas?

Tal vez para los latinoamericanos no haya existido nunca un elemento más formador de mentes que la televisión, pero sobre todo
las telenovelas.
Siendo consciente de que nada de lo que diga acá moverá la industria u otros elementos, me permito abrir las puertas de la percepción
para los lectores de este blog.

Las novelas son elementos de narración que nos atrapan a todos porque en el fondo se asemejan mucho a los procesos de vida personal
instaurados en el mundo heredado de las batallas e iglesias europeas. Viéndolo desde un punto de vista orgánico, todo lo que se narra en una novela
es antinatural. ¿A qué idiota no se le ocurre las fallas básicas de una relación después de 30 capítulos de la misma dinámica de mentiras,
acoso sexual, arribismo, ramplonería y video? Entonces es cuando ocurre algo tremendamente dañino para nuestra cabeza y es que se forma un loop,
como el de los videos de electrónica recientes: una misma imagen, percibida a través de una lente en determinado ángulo y por determinado tiempo, repetida durante 2 o más minutos. Eso se vuelve el juego emocional planteado. Y además, hay algo mucho más fuerte: no hay, nunca, clímax.

Esa última parte es la que más me preocupa. No hay orgasmo. No hay punto omega de las crisis. ¿¡Pueden imaginarse una sociedad sin ello?!
No, espera… ese es el Zeitgeist que estamos viviendo, ¡somos la Generación de Falsos Orgasmos! Es decir, nuestras sanaciones emocionales se vuelven virtuales, se vuelven de plástico en pos de la producción y la reproducción. Pero, ¿sanos, sabios, superados? No somos capaces de crear momentos cumbres.
Y observando cada cosa de estas en su conjunto entendemos los subconjuntos que caracterizan tanto a los estereotipos de novelas. ¿Por qué la mexicana se tomó como el eje ancla de desarrollo tanto escrito como televisivo? Porque los mexicanos cumplen con tres características básicas a nivel cultural: a) Los actos no tienen ideal, sino supervivencia instalada en ellos; b) La mente es barroca y disfruta el contraste porque le permite nutrir el morbo, separarse de los cambios de la realidad [dolorosos por frescos, muchos]; c) Se nos promete lo que se nos prometió a nuestros antepasados americanos y llevamos en la sangre: si somos obedientes y masticamos callados, algún día seremos tan blancos, tan rubios, tan brillantes como ellos.

Podríamos tomar como ejemplo también la telenovela colombiana, siempre mediada por la violencia y el apunte fácil y la necesidad de llegar, siempre, a alguna zona en la cual somos dignos y respetados… algo que ningún país, en realidad, le aplica a Colombia -tal vez miedo por los mafiosos o apunte fácil sobre el café, pero hasta ahí llega el río-. En el fondo, es demasiado parecida a la mexicana como para hacer cortes sustancialmente diferentes… tal vez, solo tal vez, en que la colombiana intenta recortar su barroquismo y exhuberancia, pero al hacerlo, va en contravía de la misma fertilidad -que alcanza niveles increíbles- de la realidad, y por ello mismo se mete en un callejón sin salida: no puede explorar sus emociones abiertamente, no puede explorar su erotismo abiertamente, no puede hablar de lo que no sea un centralismo avasallante -uno regionalista, obsesionado con el ‘como ser’ de cada capital económica de las diferentes regiones- por miedo a que se emule otro tipo de reflexión; no puede, en cortas, permitirse exageraciones que son catárticas desde el tantrismo (porque tanto el sexo como la muerte son los hilos de los que pende la sicología de un país en guerra consigo mismo y que no tiene autoestima alguna).
Mas la que más me ha llamado la atención por las diferencias notables ha sido la telenovela argentina. Esto es un punto totalmente aparte. Siempre hay un discurso sobre ellos, los NO-GRASA. Hay un discurso, siempre, que borra de un solo golpe a todo lo que no sea una élite super reducida: ellos tan altos, tan blancos, tan rubios. Ahora, el problema es que ellos son completamente disfuncionales (siguiendo las mitologías emocionales que nacen de ver las telenovelas). Dicen que terminan algo, pero no; inician algo nuevo, pero tampoco; reprimen sus pasiones, pero tampoco. Entonces, acá va el punto central: son tan reducidos, que su espectro emocional da una tensión paranoide de fondo de vértigo, lo atractivo no solo es su dinero y joyas, sino el preguntarse ¿cuánto tiempo les falta para que se vuelvan locos todos y empiecen a matarse, violarse y destruirse en masa?
Es emocionante en ese sentido verlo, porque creo que es una ventana muy amplia al escalafón más alto de la “evolución” latinoamericana: llegar a ser tan alto y tan rubio y tan elegante es parte de todos -incluido acá el suscrito- los que han sido deformados mentalmente por esta influencia. El punto es que esas emociones son dañinas en el sentido que son el mapa de acción de generaciones y generaciones de personas, es un círculo completo en el cual el mensaje de la violencia y el dolor es completamente válido como modus vivendi, nunca se reevalúa ni se aprecia por lo que es. Y lo otro es que se le hace tanta propaganda que se ve como un cielo que alcanzar: un cielo de pastillas alteradoras de la química emocional del cerebro (por lo tanto, alteradoras de la percepción), un cielo de importados y estilos de vida siempre decadentes, un cielo donde la emotividad debe ser reemplazada por los negocios y el poder político porque es la única forma de existir que vale la pena, un cielo donde las mujeres son acosadas sexualmente y las palabras no, para, no sigas, en realidad no tienen peso porque muestra que las mujeres son simples juguetes que nunca ponen pare ni frenan… porque los hombres tienen ese permiso (ellas no, nunca, vírgenes de torniquete).

Tal vez por eso, la madre de todas las fuentes telenovelescas de las evasiones de este país -hablo de EEUU- sufrió tanto con la huelga de los escritores. Porque si hay algo que caracteriza a la cultura norteamericana es esa conciencia de que sin el make believe, sin el ilusionismo, no hay forma de sostener un sistema con asimetrías guardadas por fusiles de asalto Cobra M-16.

Cuando ello ocurrió, la novela con mayor arrastre de esta generación sufrió un golpe letal. Sus blancos, altos y rubios personajes, en sus vidas con bandas sonoras, en su estética hermosa, amplia, limpia, impoluta, artificialmente equilibrada, no pudieron sostenerlo: el mito no fue capaz de salvar la esencia y transmitir eso a las nuevas generaciones de forma limpia. No fue solo un golpe al switch mental, por breve que haya parecido, sino que la realidad irrumpió sobre las cabezas de todos y esas ilusiones, tan caras y amadas, fueron de un golpe traídas a la realidad: nuestros destinos no son nuestros mientras no reevaluemos relaciones entre las emociones y el medio que nos rodea y equilibremos la balanza. Fue además excelente porque para toda una generación fue el Ultimo Gran Representante del poder eterno y justo por el solo hecho de ser norteamericano, que en los años que seguiría -y seguirá- sufrió una muerte irremplazable, aún cuando la serie siga.
El personaje central nació a inicios 1940 y fue el ejemplo, el sueño de la perfección y disponibilidad del triunfalismo emigrante europeo a la siempre sagrada y abundantemente hermosa América. Venía de un planeta en explosión, sufría con algunas rocas radioactivas y era una batería solar viviente.
Kal-El lo llamaron sus padres, Superman el resto del planeta.

El nombre de la novela, siendo una adaptación del comic, era emblemático del sueño de ellos mismos, los más pobres entre los ignorantes de Estados Unidos, llegar a ser el Gran Hombre Urbano.
Se llama Smallville.

¡Consume miedo, es rentable!

Tal vez mi post pasado fue muy fuerte para algunos, pero quiero que vean esto, por favor.

Y sobre todo, el comentario que me hizo reflexionar, en el mismo foro de debate de la página de la noticia:

“Opinión por:

jasbo

8 Diciembre 2009 – 12:01pm
VIVA LA PRODUCCION INDUSTRIAL DE BEBES, UNICA MANERA DE QUE LA CASTA CLERICO-NARCO-POLICO-ECONOMICA PUEDA PERPETUAR SU PODER. TODO ESPERMATOZOIDE DEBE SER RENTABILIZADO Y BAUTIZADO ASI SE LE PODRA LAVAR EL CEREBRO, YA QUE LOS MAYORES SON CADA VEZ + ALEJADOS DE LOS CURAS.ADEMAS SE NECESITA CARNE DE CANON PARA LA GUERRA,SERVICIO QUE SOLO PAGAN LOS POBRES. LOS QUE SOBREVIVAN SERAN CONDENADOS A REPTAR PARA OBTENER DE SUS AMOS EL DERECHO DE VIVIR POR HABER “OFENDIDO” A UN DIOS TAN JUSTO QUE LOS DECLARO CULPABLES 2000 ANOS ANTES DE NACER…TODO PARA-CESAR-DIOS. LOGICO,LOS SOLTERONES EMPEDERNIDOS SON LOS MEJORES GUIAS FAMILIARES. EL PRESERVATIVO SE LO PUSO EL PAPA EN EL INDICE,POR ESO NO LE SIRVIO. NI PAPAS NOEL,NI NINO JESUS, SOLO HOMBRES+MUJERES AUTONOMOS. “ANGELES” SE VOLVIERON BESTIAS ”

[Las mayúsculas son del original.]

Y que decir.
Como mencionaba en el post anterior, y no es por tener un espíritud délfico o aura de pitoniso, pero, esto es la evolución natural.
La creatividad, la re-creatividad y la procreatividad van de la mano, son partes del impulso natural de alegría y fuerza del ser humano.
Si quieres dominar a alguien más tienes que quitarle como sea su espacio físico, mental y emocional para realizarse en ello. Por ende, estas noticias que apuntan a la ira, a la impotencia y a otros.

Hay muchas, muchísimas cosas pasando hoy por hoy en latinoamérica y en el mundo, creo que cada vez más se nota como un tufillo generalizado de avanzar como si el tiempo se fuera a acabar, a comerse toda la piñata para que, en caso de fallo total, los que no hayan ostentado ciertos apellidos o influencias no tengan qué ni cómo comer ahora.

Los impuestos para la guerra o los impuestos a la salud sexual seguirán en pie mientras no comprendamos una verdad fundamental: para abarcar, abrazar, acunar al otro, hay que hacer el viaje forzosamente pero con buena disposición TierrAdentro. No hay otra opción. Y hay demasiada, demasiada basura que limpiar.
Por último, les comparto (ya que se habla sobre consumir, reproducción y otros) un ejemplo claro de porqué si la industrialización fuera la mejor salida, padres con buena nutrición engendrarían generaciones fuertes y dinámicas que fortalecerían y rescatarían el impulso actual.
Este es un ejemplo de por qué hay que mirar lo que nos enseñaron que era comer.

Cinismo y su aplicación extraterritorial.


Cinismo, ambición y codicia.
Por menos fue rota Gomorra, o por lo mismo, da igual, que ahora la balanza
que enseña con su luminosidad metálica a ver por igual
a vivos y a muertos
a los niños como grandes y a los adultos como pequeños
nos indica que viene un animal grande: ¿cuál será?

Considero más que necesaria la canción para entender estas noticias.

Palabras sembradas que obligatoriamente manejamos a diario como formas incólumes, que a veces creemos eternas sin serlo, y que tienen no solo salidas dentro del pensamiento que crees certero sobre el orden de las cosas, sino que explican un poco, un demasiado, un mucho, el porqué hacemos lo que hacemos y para qué buscamos manipular un planeta misteriosamente seductor y avasallador, superior a todo intento de ir más allá del espacio vital del hombre mismo.

Como les comentaba en post anterior, es necesario que recordemos qué tenemos de herencia artística formateándonos las ideas, pues esto es una base fundamental de aprovechar la pregunta ‘¡¿y ahora qué hacemos?!’  para comprender las posibles reacciones propias, no las ajenas, y hallar dentro de sí el espacio suficiente para proponer lo que se necesita, sin estar guiado por el pánico a perder marcas, productos y diferentes ‘calidades de vida’.

P.d.:   Un ejemplo como para enmarcar. ¡Grandes, chicas! Y por otro lado, esto es un ejemplo de lo importante que es revisar cómo las palabras son distribuidas entre un grupo de personas.